Descubre el placer de hornear la reina de todas las pizzas con esta receta de pizza margarita casera. Te guiaré paso a paso para que logres una masa perfecta, elástica y con bordes aireados, una salsa de tomate simple y vibrante, y la combinación clásica de mozzarella fresca y albahaca. Olvídate de las pizzas de delivery, te aseguro que esta versión casera, inspirada en la auténtica pizza de Nápoles, se convertirá en tu nueva favorita del fin de semana.
Los 3 Secretos de una Pizza Margarita Perfecta
- La Masa es la Base de Todo: Una buena fermentación es clave. No tengas miedo de amasar bien durante unos 10 minutos para desarrollar el gluten, lo que dará como resultado una masa elástica, manejable y con esos bordes aireados y deliciosos.
- Menos es Más en la Salsa: La auténtica salsa para pizza napolitana es increíblemente simple: tomates de buena calidad (idealmente San Marzano en lata), sal y un chorrito de aceite de oliva. Nada de sofritos ni de cocinarla por horas. La frescura del tomate es la protagonista.
- Horno MUY Caliente: Para lograr una base crujiente y bordes inflados (el famoso "cornicione"), el horno debe estar a su máxima temperatura. Precalentarlo bien, con la bandeja o piedra de pizza adentro, es fundamental para simular el calor de un horno de leña.
Ingredientes
Para la Masa (para 2 pizzas medianas):
- 500g de harina de fuerza (o harina tipo "00" para un resultado más auténtico)
- 300 ml de agua tibia
- 25g de levadura fresca (o 7g de levadura seca de panadero)
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 10g de sal
Para la Salsa y Cobertura:
- 1 lata (400g) de tomates enteros pelados de buena calidad
- 2 bolas (250g total) de mozzarella fresca, bien escurrida
- Un manojo de albahaca fresca
- Sal y aceite de oliva virgen extra
- Queso parmesano rallado (opcional)
Preparación Paso a Paso
- Preparar la Masa: Disuelve la levadura en el agua tibia. En un bol grande, pon la harina y la sal. Haz un hueco en el centro y vierte el agua con la levadura y el aceite. Mezcla hasta que se forme una masa. Pasa a una superficie enharinada y amasa durante 10 minutos hasta que esté suave y elástica. Forma una bola, ponla en un bol ligeramente aceitado, tápala con un paño húmedo y déjala levar en un lugar cálido hasta que duplique su tamaño (1-2 horas).
- Preparar la Salsa Simple: Escurre bien los tomates en lata. Con las manos o un pasapurés, tritúralos hasta obtener una salsa rústica. No uses licuadora. Sazona con sal y un buen chorro de aceite de oliva. ¡Listo!
- Precalentar el Horno al Máximo: Coloca una bandeja de horno invertida o una piedra para pizza en la parte baja del horno. Precaliéntalo a la máxima temperatura posible (250°C / 500°F) durante al menos 30-45 minutos.
- Estirar la Masa: Pasado el tiempo de levado, desgasifica la masa suavemente y divídela en dos bolas. Sobre una superficie con harina, estira cada bola con las yemas de los dedos, desde el centro hacia afuera, dejando un borde de 1-2 cm más grueso. Evita usar rodillo para no aplastar las burbujas de aire de los bordes.
- Montar la Pizza: Coloca la base de pizza sobre un trozo de papel de horno. Extiende una capa fina de salsa de tomate sobre la base, dejando los bordes libres. Distribuye trozos de mozzarella fresca (desmenuzada con las manos) y unas cuantas hojas de albahaca.
- Hornear: Con cuidado, desliza la pizza (con el papel de horno) sobre la bandeja o piedra súper caliente que está en el horno. Hornea por 8 a 12 minutos, o hasta que los bordes estén dorados e inflados y el queso esté burbujeante y derretido.
- Servir: Saca la pizza del horno. Justo antes de servir, añade unas hojas más de albahaca fresca por encima y un último chorrito de aceite de oliva. Corta y disfruta de inmediato.
Consejos de Experto para una Pizza Napolitana en Casa
- Harina Tipo "00": Si puedes encontrar harina de trigo italiana tipo "00" en tiendas especializadas, tu masa tendrá una textura aún más auténtica, suave y ligera.
- Mozzarella Bien Escurrida: La mozzarella fresca en bola suelta mucha agua. Es crucial escurrirla muy bien y secarla con papel de cocina antes de ponerla en la pizza para evitar que la masa quede aguada.
- El Toque Final de Sabor: Un poco de queso parmesano rallado sobre la salsa, antes de poner la mozzarella, añade una capa extra de sabor salino que es deliciosa.

Comentarios
Publicar un comentario